Save the Children advierte de que elevar a 16 años el consentimiento para el tratamiento de datos no puede vulnerar los derechos digitales de la infancia y la adolescencia

Save the Children celebra el nuevo anteproyecto de ley para proteger a la infancia y adolescencia en el mundo digital

Aunque advierte de que aún quedan retos para asegurar la implementación de medidas efectivas que protejan todos sus derechos  en Internet 
 

Madrid, 26 de marzo de 2025 - Save the Children advierte de que el aumento en la edad de consentimiento para el tratamiento de datos, que pasa de 14 a 16 años, debe evaluarse con cautela para no limitar la autonomía de los adolescentes ni dificultar su acceso a la información y sus oportunidades en línea. Y recuerda la importancia de continuar avanzando en mecanismos efectivos de verificación de la edad para asegurar que la medida sea válida.

Así lo ha manifestado tras la reciente aprobación del nuevo Anteproyecto de Ley Orgánica para la protección de las personas menores de edad en los entornos digitales que busca un enfoque basado en los derechos y necesidades de niños, niñas y adolescentes en Internet.

“Es crucial tener sistemas efectivos de verificación de la edad que protejan a la infancia y adolescencia frente a contenidos nocivos, pero siempre que esto no colisione con derechos como el acceso a información y a la privacidad”, asegura la directora de Incidencia Social y Políticas de Infancia en Save the Children, Catalina Perazzo.

Para Save the Children, es un gran paso que la nueva ley establezca la obligación de las empresas a verificar la edad de los usuarios y que el incumplimiento de esta obligación sea considerado como una infracción que pueda sancionarse. “Nos parece adecuada la inclusión de derechos fundamentales como la seguridad, la privacidad, el honor, la intimidad, la imagen, el uso crítico y seguro de las tecnologías por parte de la infancia y la adolescencia en el entorno digital”, añade Perazzo. Aunque la organización considera que aún quedan retos pendientes, como hacer efectivos los mecanismos que permitan que niños, niñas y adolescentes puedan tener una voz más activa y se tenga en cuenta a la hora de establecer legislaciones que les afectan directamente.

El anteproyecto hace referencia a la Observación General 25 del Comité de los Derechos del Niño de Naciones Unidas que indica que todos los derechos de los niños y las niñas deben respetarse, protegerse y hacerse efectivos en el entorno digital, tal y como trasladó Save the Children en el comité de personas expertas del Ministerio de Infancia en el que ha participado. Además, se introduce un enfoque transversal en género y disposiciones para casos de discapacidad, y se contemplan medidas específicas para la protección de las víctimas de violencia de género y violencias sexuales que se producen en entornos digitales.

Sobre las obligaciones hacia los fabricantes de dispositivos para incluir sistemas de control parental que también recoge el anteproyecto, Save the Children observa que “los controles parentales no pueden reemplazar la responsabilidad de acompañamiento parental, ni se debe delegar esta tarea exclusivamente en la tecnología. Aun así, cuando se opte por su uso, las medidas educativas, el diálogo y el acompañamiento deben estar presentes”, incide Perazzo.  

A su vez, el anteproyecto introduce medidas penales para tipificar conductas lesivas con los derechos de la infancia, como las ultrafalsificaciones o vídeos manipulados y establece penas de alejamiento de los entornos virtuales para los delitos cometidos en el ámbito digital. Save the Children resalta la importancia de un enfoque preventivo y educativo, además de las medidas punitivas, para garantizar la protección integral de la infancia en el entorno digital.

En cuanto a la retirada de contenidos inapropiados, la organización considera importante asegurar que estos contenidos se clasifiquen correctamente y no afecten al derecho de los jóvenes de estar informados. Además, valora positivamente que la norma exija que las plataformas de comunicación audiovisual y los influencers incluyan un enlace visible a la autoridad de supervisión en sus sitios web para mejorar la efectividad de los canales de denuncia y reforzar la supervisión del contenido digital.

Save the Children celebra la inclusión del fomento de la educación afectivo-sexual en la Estrategia Nacional sobre la protección de la infancia y la adolescencia. “Esta educación es esencial para prevenir riesgos como el acceso a la pornografía y las violencias sexuales y de género. Sin embargo, es importante que se imparta conjuntamente con la formación en ciudadanía digital. Una vez incorporada en la estrategia, es vital que se integre como parte de los contenidos que incorporan las distintas instituciones educativas”, incide Perazzo.

Por otra parte, el anteproyecto también planea la regulación del uso de dispositivos, clave para garantizar el ejercicio de la educación y evitar posibles vulneraciones de derechos a la protección y la intimidad de los niños, niñas y adolescentes. “Incluso cuando los dispositivos se usen para fines educativos, es importante asegurar que su uso no afecte negativamente al aprendizaje y que se empleen de manera progresiva, siempre bajo la supervisión de personal docente capacitado”, declara Perazzo, que añade que “todavía es necesario realizar estudios que demuestren el valor añadido de las tecnologías en el aprendizaje y guías para su correcta utilización”.

Save the Children también observa de forma positiva la inclusión de medidas sociosanitarias para evaluar el impacto del entorno digital sobre la salud y el desarrollo de niñas, niños y adolescentes, incluyendo aquellas que tienen como fin prevenir los posibles usos problemáticos de las tecnologías.

En definitiva, aunque el anteproyecto aborda aspectos fundamentales para la protección de los derechos de la infancia en el entorno digital, Save the Children considera que aún quedan retos pendientes. “Es crucial involucrar a todos los niveles administrativos y desarrollar una Estrategia Nacional efectiva. Además, se necesita dotar a la futura ley de los presupuestos necesarios para su implementación sostenible, asegurando así la protección integral de la infancia y la adolescencia en el entorno digital”, concluye Perazzo.
 

Sobre Save the Children

Save the Children es la organización independiente líder en la defensa de los derechos de la infancia en todo el mundo. Trabaja en más de 115 países salvando vidas, proporcionando seguridad y protección a los niños y las niñas y defendiendo sus derechos en el marco de la Convención sobre los Derechos del Niño de Naciones Unidas.