"Fue aterrador" – hablan los niños y niñas víctimas del terremoto de Myanmar

RANGÚN/BANGKOK, 31 de marzo de 2025 – La mañana en que se produjo el terremoto de magnitud 7,7 en Myanmar, la estudiante de 16 años Yoon May [nombre ficticio] estaba almorzando en su casa en Mandalay y contemplaba la posibilidad de dormir una siesta cuando de repente se sintió mareada. "No podía procesar lo que estaba pasando. Simplemente corrí. Escapé a duras penas. En el momento en que salí, los ladrillos comenzaron a caer del techo. Todos corrimos al campo cerca de nuestra casa. Este fue el primer terremoto que experimenté. Fue aterrador", explica Yoon May. 

El terremoto del 28 de marzo, el más potente en un siglo en Myanmar, causó grandes daños en la infraestructura, además de interrumpir los servicios de electricidad y telecomunicaciones en todo el país. 

Ya se ha confirmado la muerte de más de 1.700 personas y al menos 3.400 personas han resultado heridas. Muchos otros siguen desaparecidos, y existe una alta probabilidad de que el número de muertos sea significativamente mayor. [1]

El terremoto ocurrió antes de la celebración del Año Nuevo en Myanmar, un festival tradicional del agua conocido como 'Thingyan', que normalmente ocurre a mediados de abril y es un momento de festividad durante cuatro o cinco días, especialmente para los niños y niñas.  

Este año no habrá tales celebraciones para los niños y niñas y las familias afectadas por el terremoto. "Acababa de terminar mis exámenes y estaba deseando celebrar Thingyan con mis amigos y visitar la casa de mi tía. Pero ahora, todo lo que quiero hacer es llorar. Tengo mucha suerte de no haberme dormido, no tengo el sueño ligero. Si lo hubiera hecho, no sé qué habría pasado", dice Yoon May.  

La casa de la familia de Yoon May resultó gravemente dañada y su familia se ha quedado sin agua ni electricidad. Ahora viven al aire libre, con solo una mosquitera para protegerlos. "No he podido dormir en absoluto. Anoche, recibimos una alerta de que otra réplica sísmica podría golpear entre la 1 y las 3 de la mañana. Y así fue", afirma Yoon May.

Los hospitales, tanto públicos como privados, están desbordados de personas que buscan atención médica y muchas personas han buscado refugio en monasterios, campos de fútbol y espacios abiertos por temor a las réplicas sísmicas.  

 

Notas para el editor:

[1] UN News https://news.un.org/en/story/2025/03/1161716

Save the Children prepara su respuesta ante este terremoto 

Save the Children ha puesto en marcha la respuesta humanitaria adaptada a las necesidades de la infancia afectada por el terremoto. “Cuando tiembla la tierra, como ha ocurrido en Myanmar, en Save the Children estamos preparados para ayudar a los niños y niñas a través de nuestro Fondo de Emergencia. Cuanto más rápido respondemos a la emergencia, más posibilidades tenemos de salvar la vida de los niños y las niñas afectados”, dice la organización humanitaria.

La organización explica que “cuando ocurre una emergencia humanitaria como un tsunami, un terremoto, un ciclón o inundaciones no hay tiempo que perder. Sabemos por experiencia que cada hora cuenta. Cuanto antes respondamos, más vidas salvamos. Disponer de un fondo para estos casos nos permite movilizar recursos rápidamente”.

Save the Children lleva trabajando en Myanmar desde 1995, proporcionando asistencia sanitaria, alimentación y nutrición, educación y programas de protección infantil que salvan vidas.