España ocupa el puesto 14 un año más en el ranking que evalúa los mejores y peores países para la infancia

Más de la mitad de la población infantil en el mundo - al menos 1.200 millones de niños y niñas - están expuestos a conflictos, pobreza o discriminación contra las niñas, según señala el Informe mundial sobre la infancia 2018: Infancias robadas que publica hoy Save the Children.

Informe completo: infanciasrobadas2018.pdf

Resumen ejecutivo en castellano: infanciasrobadas2018_resumenejecutivo_es.pdf

Materiales audiovisuales (fotografías, videos e imágenes para TV): https://prensasavethechildren.smugmug.com/Internacional/Informe-Infancias-robadas-2018

Madrid, 30 de mayo de 2018. España vuelve a ocupar el puesto 14 junto a Francia en el ranking que evalúa los mejores y peores países para la infancia dentro del informe de Save the Children Informe mundial sobre la infancia 2018: Infancias robadas. En total la ONG ha analizado 175 Estados en función del impacto de distintos factores que impiden a los niños y niñas disfrutar de su infancia como problemas de salud, desnutrición, exclusión de la educación, trabajo infantil, matrimonio precoz, embarazo adolescente y violencia extrema.

 

 

Encabezando el ranking se encuentran Singapur y Eslovenia, que comparten el primer lugar, mientras que Noruega, Suecia y Finlandia completan las cinco posiciones más altas. España se sitúa en el puesto 14 un año más junto a Francia, por debajo de países como Italia, Portugal, Chipre o Alemania, y por encima de Bélgica, Australia y Suiza.

“Es necesario que el Gobierno haga una mayor inversión en infancia si queremos que España mejore su situación, especialmente en el ámbito de la violencia, los matrimonios tempranos y los embarazos adolescentes”, explica Andrés Conde, director general de Save the Children. En España 8 de cada mil adolescentes dan a luz cada año, y 1 de cada 2 denuncias por abusos sexuales son de menores de edad. “Urge aprobar en nuestro país una Ley que proteja a la infancia en España de todos los tipos de violencia, entre ellos los malos tratos, el abuso sexual, la violencia machista o el acoso escolar” añade Conde. La organización insiste en la necesidad de contar con una asignatura reglada de educación sexual en todos los niveles educativos que promueva relaciones afectivas y sexuales igualitarias y seguras, así como la formación de profesionales que trabajen con menores para que puedan detectar y prevenir situaciones de violencia.

Ocho de los diez últimos países están en África Occidental y Central, y Níger figura último en la clasificación por segundo año consecutivo. Aunque se han producido avances en muchas regiones del mundo – incluso África Occidental y Central - estos no se producen a un ritmo suficientemente rápido. Un dato preocupante es que, en muchos países, la brecha entre sectores ricos y sectores en situación de pobreza sigue aumentando.

La presidenta de la organización internacional, Helle Thorning, recuerda que si no se adoptan medidas urgentes, no se cumplirán las promesas expresadas hace tres años por todos los países en las Naciones Unidas de asegurar en 2030 el derecho de todos los niños y las niñas a sobrevivir, aprender y estar protegidos.

Aunque en 95 de los países clasificados la situación ha mejorado durante el último año, lamentablemente las condiciones empeoraron en aproximadamente 40, según indica el resultado del Índice de Peligros para la Infancia.

El informe también ha extraído las siguientes conclusiones:

  • Más de 1000 millones de niños y niñas viven en países asolados por la pobreza, 240 millones, en países afectados por conflictos, y más de 575 millones de niñas viven en países donde hay graves problemas de discriminación de género.
  • Casi 153 millones de niños y niñas viven en 20 países afectados por las tres amenazas, como Sudán del Sur, Somalia, Yemen y Afganistán.
  • La desnutrición, las enfermedades y la atención de la salud inadecuada son la causa de la muerte de niños y niñas en zonas de guerra en una proporción más de 20 veces mayor a la de la violencia vinculada con los conflictos.
  • La incidencia del trabajo infantil en los países afectados por conflictos armados es un 77 % mayor que la media mundial. El conflicto también provoca que las niñas sean más vulnerables al matrimonio precoz.
  • Las niñas de los sectores más pobres tienen cerca de tres veces más partos que aquellas de los sectores más ricos.
  • En Asia Oriental y el Pacífico, el 76 % de los países consiguieron progresar, aunque Filipinas experimentó un retroceso debido a niveles más altos de malnutrición que provocan retraso del crecimiento.

Save the Children insta a los gobiernos a tomar medidas para que ningún niño o niña muera por causas evitables o tratables ni sufra violencia extrema, o se vea privado de un futuro debido a la desnutrición, el matrimonio precoz o forzado, embarazo precoz o trabajo forzado; y para que todos tengan acceso a una educación de calidad.

Notas para los editores:

  • Save the Children estima que más de 1200 millones de niños y niñas se ven amenazados por la pobreza, los conflictos o la discriminación contra las niñas. Esta cifra se calculó analizando la cantidad de niños y niñas que viven en países que se distinguen por una de esas tres graves amenazas a la infancia (conflicto, pobreza y discriminación de género). En estos países, la infancia (1200 millones de niños y niñas, o uno de cada dos en todo el mundo, o el 53 % a nivel global) está en riesgo de que se la prive del disfrute de la infancia. Se puede consultar una explicación más detallada del análisis de datos en el informe.

Sobre Save the Children

Save the Children es la organización independiente líder en la defensa de los derechos de la infancia en todo el mundo. Trabaja en más de 120 países salvando vidas, proporcionando seguridad y protección a los niños y las niñas y defendiendo sus derechos en el marco de la Convención sobre los Derechos del Niño de Naciones Unidas.

En España trabaja desde hace más de 20 años con programas de atención a los niños y niñas más vulnerables, centrados en la infancia en riesgo de pobreza o exclusión social. A través de sus programas en España, proporcionan una atención integral a los niños, niñas y sus familias para que la situación económica o de exclusión social en la que viven los niños no les impida disfrutar plenamente de sus derechos y puedan alcanzar el máximo de sus capacidades.