NUESTRA RESPUESTA AL
TERREMOTO DE MYANMAR
El viernes 28 de marzo, un terremoto de 7,7 grados de magnitud devastó el centro de Myanmar y tuvo réplicas en algunas zonas de China, Bangladesh, Laos y Tailandia. Es ya el terremoto más fuerte que ha sacudido Myanmar en un siglo, que ha dejado más de 2.000 víctimas y miles de heridos, aunque es probable que estas cifras aumenten en los próximos días a medida que continúen las operaciones de búsqueda y rescate.
En Bangkok (Tailandia), situada a más de 1.000 kilómetros del epicentro del seísmo, cientos de personas fueron evacuadas. El terremoto ha afectado gravemente a más de 28.000 niñas y niños que viven en campos de personas refugiadas, empeorando aún más su situación por los recientes recortes en la financiación de la ayuda humanitaria.
¿QUÉ IMPACTO HA TENIDO EL TERREMOTO EN MYANMAR?
Myanmar ha declarado el estado de emergencia en seis regiones -Sagaing, Mandalay, Magway, Bago, Shan y Naypyidaw-, en las que viven más de 28 millones de personas, incluidos unos 6,7 millones de niños y niñas.
El país se encuentra con carreteras dañadas, líneas telefónicas cortadas, hospitales desbordados y muchas personas buscando refugio en monasterios, campos de fútbol y espacios abiertos por temor a nuevas réplicas.
¿Cuáles son las necesidades de los niños y niñas DE BIRMANIA?
Por nuestra experiencia sabemos con certeza que los niños y niñas son los más vulnerables tras una catástrofe: se calcula que 1,1 millones de niñas y niños de Myanmar necesitan de forma crítica ayuda humanitaria.
Con muchas casas destruidas, la comida y el agua están entre las necesidades más urgentes para las niñas, niños y familias afectadas. Además, la destrucción de viviendas y escuelas muestra la necesidad inmediata de establecer lugares temporales o seguros para las familias desplazadas.
Es el caso de Yoon May, de 16 años, que estaba almorzando en su casa en Mandalay cuando empezó el terremoto: “No podía procesar lo que estaba pasando. Solo corrí. Apenas logré escapar. En el momento en que salí, los ladrillos comenzaron a caer del techo. Todos corrimos hacia el campo abierto cerca de nuestra casa”. Esta niña ha perdido su casa, no tiene agua ni luz y vive ahora al aire libre sin nada más que una mosquitera para protegerse.
¿Qué estamos haciendo desde SAVE THE children?
Save the Children lleva trabajando en Myanmar desde 1995, proporcionando asistencia sanitaria, alimentación y nutrición, educación y programas de protección infantil que salvan vidas. Ahora, tras el terremoto, hemos comenzado ya a dar respuesta a este emergencia:
- Entregando artículos esenciales como agua y alimentos
- Proporcionando dinero en efectivo a las familias para que puedan comprar alimentos, medicinas y otros productos básicos
- Proporcionando acceso a agua potable, artículos esenciales de higiene y saneamiento para evitar enfermedades
- Estableciendo espacios seguros para la infancia, donde los niños y niñas puedan jugar, recibir apoyo emocional, recuperar una sensación de normalidad y simplemente volver a ser niños
- Distribuyendo materiales educativos y estableciendo entornos de aprendizaje seguros
La ayuda humanitaria para salvar vidas es nuestra prioridad, pero también nuestro trabajo en salud mental por el impacto que los niños y niñas han sufrido. Este terremoto les ha arrebatado sus casas, sus amigos, familiares y su vida ha cambiado de forma drástica en unas pocas horas.
El equipo de Myanmar de Save the Children nos cuenta que “muchos niños y niñas han vivido un terremoto por primera vez. Están asustados, traumatizados y temen regresar a casa. El apoyo en salud mental y apoyo psicosocial serán cruciales en este momento”.
¿Cómo funciona el fondo de emergencias?
En un contexto donde la ayuda humanitaria está sufriendo recortes, contar con un fondo económico flexible es más crucial que nunca para salvar vidas. El Fondo de Emergencia para la Infancia de Save the Children permite una respuesta inmediata ante cualquier crisis, como el reciente terremoto en Myanmar, brindando ayuda vital en el momento más crítico. Gracias a estos fondos, nuestra organización proporciona atención médica, refugio, alimentos y dinero en efectivo de forma rápida y eficaz.
En Save the Children, como líderes que somos en protección infantil y educación en emergencias, trabajamos incansablemente para estar al lado de los niños y niñas en sus momentos más difíciles. Con cada donación al Fondo de Emergencia, se contribuye a salvar vidas y a proteger el futuro de la infancia atrapada en estas crisis.